
removía delicadamente mis ropas,
despeinaba dulcemente mi pelo...
jugaba con el color de mis mejillas...
Afuera se lavaba la vida nocturna, se limpiaba de impurezas,
y dentro de mi cama... solo el viento me acompañaba.
Lo escuchaba secretearle a la lluvia, que no dejaba de caer... y juntos bailaban animadamente a lo largo de mi cuadra.
La luna los observaba risueña y me contemplaba dormida en mi trecho de mundo...
Ya no sentía mas aquel frescor...
Ya no sentía mas al viento...
Se había ido con la lluvia???
Se había ido para siempre???

















